No tienen efectos secundarios ni están contraindicadas para
ninguna persona o padecimiento. Incluso pueden tomarse junto con
otros medicamentos y terapias.
Quizás la única restricción es para alcohólicos, pues las flores
de Bach se preparan en una base de brandy con agua. En este caso,
hay que preparar las gotas en una base de vinagre con agua. Tanto el
alcohol como el vinagre funcionan simplemente como conservadores,
por lo que se pueden sustituir el uno por el otro.
Las personas inconscientes o en estado de coma pueden tomar las
Flores de Bach a través de la piel, utilizando una crema a la que se
le haya agregado tintura de Flores de Bach.
También las personas con enfermedades mentales serias pueden
tomar Flores de Bach, pero en estos casos su terapeuta, ya sea
psiquiatra o psicólogo, debe de valorar si las toman en conjunción
con otros medicamentos o es lo único que toman.